Simplificación y racionalización normativa, ¿alguna propuesta? (II): desde la Unión Europea.María José Molina | Histórico del BlogCanalProfesional

Simplificación y racionalización normativa, ¿alguna propuesta? (II): desde la Unión Europea.María José Molina

Continuando con la propuesta de simplificar y racionalizar el entramado normativo que sustenta y gobierna a las Administraciones públicas en España, la Unión Europea (en adelante, UE) no debe ser ajena a esta necesidad. Si se lograse también en sede comunitaria, se traduciría en ¿eficacia al servicio del crecimiento? ¿una mejora de la calidad normativa?. Las respuestas a estas aspiraciones tienen que ser y deben ser afirmativas, por cuanto que es beneficio y progreso para una plena y óptima integración, a un coste mínimo para todos; la cual no debe basarse exclusivamente en lo económico, sino también en lograr unidad jurídica e integración desde el Derecho, que éste sea compresible y accesible.

No existe propiamente una Administración pública comunitaria, pero sí hay cierta actividad administrativa vía gestiones y tramitaciones a las que los ciudadanos, las empresas u otro tipo de agentes nos tenemos que someter. Un dato, el 74% de los europeos opina que la UE genera demasiado “papeleo”. Frente a esta percepción, que no es positiva o favorable, están surgiendo las reacciones para contrarrestrarla. La Comisión Europea manifiesta su voluntad y esfuerzo para racionalizar la legislación de la Unión y reducir las trabas administrativas. Como parte de un ejercicio más amplio con el que espera reducir significativamente la burocracia, se plantean como opciones: revocar algunas de las normas comunitarias menos efectivas; y abandonar aquellas propuestas legislativas retenidas en largas negociaciones o con pocas perspectivas de éxito.

El presidente Barroso ha examinado el modo de impulsar el crecimiento y el empleo con el Grupo de Alto Nivel sobre Cargas Administrativas. Se felicitan porque se hayan reducido las cargas administrativas en la UE un 26.1%, siendo el objetivo del 25%. Como resultado, un ahorro de 32.300 millones de euros al año. Para seguir en esta línea y aliviar la sobrecarga, no queda otra que avanzar juntos. Para ello se invita a los Estados miembros a intensificar sus esfuerzos para reducir las formalidades burocráticas impuestas a las PYMEs y mejorar la eficiencia de sus Administraciones públicas. Sin duda, la mejor opción es cooperar, colaborar y no estaría de más el intercambio de buenas prácticas en este ámbito. Y que las medidas a aplicar sean efectivas. El Grupo invita periódicamente a las pequeñas empresas a discutir los problemas a que se enfrentan en el día a día. Asimismo, intercambia sus opiniones y experiencias sobre las cuestiones relativas a la reducción de las cargas administrativas con los comisarios y los servicios de la Comisión.

De este modo, la institución comunitaria promueve la simplificación y eliminación de normas para facilitar las actividades de las empresas y los ciudadanos, y estimular el crecimiento económico. En su comunicación, la Comisión Europea establece de manera muy concreta, por áreas políticas, donde tiene pensado actuar para simplificar textos jurídicos o suprimir normativas de la UE, aliviar las trabas administrativas y garantizar que la aplicación de las normas sea más fácil. Si se consigue, se reducirá, por ejemplo, la carga sobre las empresas y dispondremos de ¿mayor seguridad jurídica?.

En efecto, es un estímulo para creer y pensar en más Europa. Una Unión fuerte, segura y sostenible. Para ello hay que cambiar la mentalidad, generar oportunidades de cambio. Siguiendo el dictado de Montesquieu, citado por el Presidente Barroso en su discurso sobre el estado de la Unión el pasado 11 de septiembre, «les lois inutiles affaiblissent les lois nécessaires» (Las leyes inútiles debilitan las necesarias).

La Comisión desarrolla actualmente la iniciativa para una normativa inteligente en el marco de su programa de adecuación de la reglamentación (REFIT, por sus siglas en inglés), lanzado en diciembre de 2012. Los esfuerzos realizados para reducir el peso de la reglamentación, y en particular las cargas administrativas, forman parte de su programa para una normativa inteligente. Además, anuncia que publicará un cuadro de indicadores para obtener resultados a nivel nacional y europeo, y para facilitar el diálogo sobre la adecuación de la legislación con los ciudadanos, los Estados miembros, las empresas y la sociedad civil en general. Si es así, bienvenida sea esta iniciativa.

Para mayor detalle de lo que la Comisión Europea expone, los resultados hasta ahora logrados y las etapas próximas en materia de adecuación de la reglamentación, véase «REFIT – Eficacia al servicio del crecimiento» – La Comisión adopta una nueva serie de ambiciosas medidas para aligerar la legislación de la UE.

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