Reciclaje: conciencia ambiental o negocio para algunosIvan Simón Quintana

En estos tiempos que corren el reciclaje se ha instalado en nuestras sociedades y en nuestros hábitos cotidianos. Para ser “honrados” con nuestro planeta y con el medio ambiente debemos separar los residuos, clasificarlos y depositarlos en el lugar adecuado para su tratamiento.

Para muchos este acto individual es totalmente necesario y repercute directamente en el medio ambiente, para otros el reciclaje “casero” no deja de ser una gota de agua en el océano de los residuos y un acto de dudosa utilidad.

Pues bien, para estos últimos se acaba de añadir un nuevo argumento, y es que un reciente estudio de la ORGANIZACIÓN DE CONSUMIDORES Y USUARIOS (OCU) demuestra como de mal se están gestionando los residuos de aparatos y dispositivos electrónicos.

Este tipo de residuos son especialmente delicados, ya que en su composición encontramos determinados compuestos peligrosos como son ciertos metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, cromo), algunas sustancias halogenadas (CFC clorofluorocarburos-), PCB (bifenilos policlorados), PVC (policloruro de vinilo) y retardadores de llama o materiales ignífugos como el amianto y el arsénico.

Existe la obligación de depositar este tipo de residuos en los “puntos limpios” habilitados a tal efecto, pero cuando compramos un nuevo electrodoméstico (ya sea una nevera, una lavadora….) y solicitamos que retiren el viejo, pagamos un canon en el comercio para que se encarguen de su tratamiento. Como ciudadanos responsables y un poco crédulos tenemos la certeza que ese electrodoméstico antiguo e inservible gozará de un merecido retiro en un lugar adecuado para ello; y más aún si para ello nos cobran.

La OCU ha realizado una investigación secreta para ver el destino de estos residuos (aparatos y dispositivos electrónicos) y para ello han utilizado 15 electrodomésticos:

  • CUATRO FRIGORÍFICOS
  • CUATRO LAVADORAS
  • CUATRO TELEVISORES
  • TRES ORDENADORES DE MESA

Estos aparatos se trataron de la siguiente manera: 11 se depositaron en puntos limpios; 3 fueron retirados a domicilio, al entregarse otro recién comprado, y uno más fue entregado en una tienda en la que se compró un aparato similar.

Dentro de cada aparato ocultaron un dispositivo GPRS para observar el destino de dichos aparatos (lógicamente sin el conocimiento previo de los encargados de su reciclaje), y siguieron los mismos durante tres meses.

Los resultados fueron totalmente decepcionantes y las conclusiones del estudio según ls OCU son:

  • En primer lugar el consumidor no tiene fácil deshacerse de su aparato usado
  • A menudo se manipulan en lugares no autorizados: chatarrerías, desguaces, naves, descampados
  • Hay localizaciones que se repiten, lo que da que pensar en circuitos paralelos, no autorizados, de desguace y chatarrería.
  • Algunos aparatos fueron despedazados directamente, sin control.
  • Aunque son minoría, también hay residuos que llegan a una planta de reciclaje autorizada, pero sorprendentemente, no siempre se trata de la más cercana a su lugar de origen. Por ejemplo un frigorífico recorrió 496 kilómetros para llegar a una planta, cuando a 60 km de su origen tenía otra.

Los responsables de esta mala gestión son todos los implicados en su tratamiento, desde los fabricantes que cargan en el precio de sus aparatos el coste estimado de reciclarlos: unos 20 euros por un frigorífico, 5 por un microondas… y luego no se preocupan por su destino real. Los vendedores, obligados por Ley a aceptar los aparatos usados que el consumidor le dé al comprar otros similares, ya sea en el domicilio (al entregar un aparato nuevo) o en la tienda, y que muchas veces directamente se niegan a aceptarlos o cuando los recogen acaban en lugares inapropiados. Por último las autoridades (locales, autonómicas….) y los puntos limpios, que parece que estén solo para poner trabas a los ciudadanos que quieren cumplir con la normativa vigente

A la vista de este excelente trabajo de investigación por parte de la OCU, se ha podido constatar  que apenas un 20% de los aparatos eléctricos y electrónicos se está tratando correctamente, a pesar que estamos pagando por el 100% de dichos aparatos.

Después de estudios de este tipo o de la constatación de la existencia de numerosos vertederos ilegales por todo el país, es nuestra obligación exigir un mayor PRESIÓN para erradicar este tipo de comportamientos, a riesgo de generar una total apatía en el conjunto de la población y perder otra cuota de reciclaje.

4 Comentarios | Leído 19 veces

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4 opiniones en “Reciclaje: conciencia ambiental o negocio para algunosIvan Simón Quintana

  1. pedro dice:

    hola:
    supongo que no has leido Gomorra de Saviano, recuerdo que un tipo buscaba una gasolinera abandonada para aprovechar los depositos de gasolina subterraneos para esconder alli “basura” a partir de aqui….imagina

    1. Hola Pedro, pues si tuve el honor de leer el libro que mencionas, y la verdad es que aquí estamos muy lejos de ese modelo de gestión de residuos, aunque por desgracia también tenemos varias “mafias” instaladas en nuestro país que quieren aprovecharse del pastel de los residuos.

  2. Gregorio Madrid dice:

    Hola:
    Es un artículo muy interesante, y la verdad, es la primera vez que accedo a este blogger para profesionales (en el cual me gustaría participar, ya que soy Licenciado en Ciencias Ambientales y este tema me compete).
    Claramente, y tal como apuntas en el último párrafo; la presión, la aplicación rigurosa de las pautas que contienen las normas, puede llevar a una mejora de la situación.
    Quizás la definición, la incorporación, de agente y negociante por la nueva LEY DE RESIDUOS; puede ayudar a completar la oferta de este mercado.
    Sin más, GMM.

  3. El árbol es tan frondoso y tan interesante, que bien pudiera merecer la atención de alguien con ganas de agotar su estudio.

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