¿Puede ser el agua un nuevo indicador económico?Sergi Simón Quintana | Histórico del BlogCanalProfesional

¿Puede ser el agua un nuevo indicador económico?Sergi Simón Quintana

 

La cantidad de agua presente en el planeta, ya sea en estado líquido, sólido o gaseoso, se mantiene constante a lo largo de la historia aunque con pequeñas variaciones en las diferentes proporciones de cada estado.

Así, en una reciente entrevista publicada en un periódico nacional, al prestigioso experto mundial en gestión del agua, Gustaf Olsson, se hacia referencia a los siguientes datos:

“De los 1.400 millones de m3 de agua presentes en el planeta, el 97% está en mares y océanos. El 3% restante es agua dulce. De esta, el 69% está congelada en casquetes polares y glaciares, y otro 30% está bajo tierra. ¡Sólo el 1% de agua dulce está disponible en superficie!”

Y en cuanto a su uso, citaba: “El 70% se destina a la agricultura; un 15%, a la industria, y el otro 15%, a uso doméstico”.

Pero lo que realmente aporta Gustaf Olsson es su visión del concepto de un continuo agua-energía en el sentido de que, como él mismo cita:

Enciendes la luz, pones la tele, conectas el aire acondicionado o la calefacción, pones una lavadora, cocinas, coges el tren o el coche, bebes un café, comes un bistec, tomas otro café, fumas…: tras cada uno de tus consumos… ¿qué hay? ¡Agua, agua y agua!”

Esto se debe a que podemos tratar el agua como medida de eficiencia energética. Pensemos que obtener un litro de petróleo cuesta 40 litros de agua, pero extraer un litro de arenas petrolíferas de Canadá cuesta 150 litros.

¿Y que hay de los biocombustibles? Pues que 1 solo litro de bioetanol cuesta 1.000 litros de agua. No parece muy ecológico, ¿no?

Por otro lado, la producción de comida y bebida también la podemos medir en estos términos. ¡¡Un kg de carne de ternera llega a costar 15.000 litros de agua!! Y una taza de café 100 litros.

Queda entonces claro que, sin agua, no hay energía y, sin energía, no podemos captar, distribuir, potabilizar y sanear el agua. Un gran pez que se muerde la cola.

No obstante, en este caso, el problema de que fue antes, el huevo a la gallina, no se da. El agua es un recurso limitado y necesario para producir la energía necesaria para la producción a su vez, de alimentos i combustibles.

Así pensemos que por ejemplo, como cita el propio G. Olsson, en Noruega: ¡el 100% de su energía eléctrica se obtiene del agua! Y en Suecia, un 40% del agua, un 40% de nucleares y sólo un 20% del petróleo.

En resumen, si cualquier balance energético lo podemos realizar en el conocido indicador “Toneladas equivalentes de petróleo (Tep)” y cada tonelada de petróleo puede ser expresada en litros de agua necesarios para obtenerla, parece claro que la disponibilidad de agua condiciona la disponibilidad de energía.

Como el propio Olsson vaticina: “El agua es el petróleo del futuro”

 

Sin comentarios | Leído 1 veces

Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

Enviar Comentario

*