Legislen y legislen bien, por favorJosé Miguel Carbonero | Histórico del BlogCanalProfesional

Legislen y legislen bien, por favorJosé Miguel Carbonero

No hay que legislar apresuradamente, y cuando no hay ningún apremio no se legisla sobre determinadas cuestiones aunque sean muy importantes. Me refiero, cómo no, a la necesidad de reformas en el régimen local. Quienes ya tenemos mediana edad hemos visto hacerse crónica la demanda de reformas en nuestro ámbito vital y profesional (es obvio: todos “vivimos” en el territorio de una entidad local). Y, claro, las dolencias crónicas se agravan si no se tratan. Aquí no llega el momento. Se rompe incluso esa teoría (acertada, seguro) de algún reputado constitucionalista según la cual en España no somos capaces de reformar instituciones haciendo una revisión crítica de su recorrido y mejorándola conforme a la experiencia adquirida, sino que las suprimimos (o las duplicamos y solapamos, diría yo con pesar). No es que yo esté insinuando ninguna supresión de las instituciones locales; digo irónicamente que todo se conjura para que en nuestro caso no prospere nada. Ya ven, oigan, que se habla de la posibilidad de eliminar entes instrumentales ineficientes, mancomunidades sin contenido, o similares, y aparece rápidamente alguna oenegé protectora para clamar por su derecho a la vida.
Y así vamos. En el caso de la regulación del régimen local, se trata de la organización territorial del Estado, y lo ideal sería un pacto entre las principales fuerzas políticas. Pero eso no ocurrirá: en España no ocurren esas cosas (o al menos quienes tenemos mediana edad casi no lo recordamos). Esas soluciones son propias de otros países de nuestro entorno con los que ya no nos separan más fronteras que las de la cultura institucional y democrática.
Ese pacto o consenso es muy difícil. Por ejemplo, algunas veces no ha faltado sino que no se ha reconocido o expresado públicamente: no es que no tengas razón, pero no esperes que yo te la dé (esto tampoco sorprenderá a ningún español contemporáneo). Otras veces, la posición respecto de las cuestiones clave, instituciones, etc. (es decir, reglas de juego que no son meros asuntos y sobre las que se debería tener seriedad y sentido de Estado) cambia según se esté o no gobernando; y claro, no hará falta explicarlo, siempre hay alguien que no está gobernando.
El hecho es que parece que estaríamos todos de acuerdo en que una reforma institucional importante no debería (idealmente) hacerse sin consenso en las Cortes y “solo” gracias a una mayoría absoluta. Pero cuando esta no ha existido, tampoco se hizo (se hicieron reformas de alcance relativo, pero no la que parece necesaria tras casi tres décadas de vigencia de la ley básica). Incluso pensemos si es mejor una regulación del régimen local sin consenso, o con el único consenso de los nacionalistas-independentistas (escenario frecuente en nuestras Cortes). Estos tienen muy claro, clarísimo, cuál ha de ser la regulación estatal del régimen local. Pero también tendría poca gracia que fuera una minoría la que condicione leoninamente los términos en que debe quedar el régimen local español.
Ah, y tampoco nos gusta que nos apremien desde Europa. Qué es eso de marcar nuestros tiempos para las reformas. Nosotros tenemos nuestros propios procesos reformistas (acabo de explicarlos someramente).
En fin, así vamos. Muy mal, para qué decir otra cosa. No iba a hacer aquí, en estas primeras letras, un comentario a la reforma en ciernes. Tiempo habrá. Prefería empezar hablando de lo difíciles que somos para reformar.

1 Comentario

Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

Una respuesta a “Legislen y legislen bien, por favorJosé Miguel Carbonero

  1. Hola José Miguel, coincido perfectamente con tu reflexión, como no podría ser de otra forma.

    Un saludo.

Enviar Comentario

*