La AEPD sanciona por primera vez la suplantación de identidad en una red socialJavier Álvarez

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), ha dictado una resolución, de fecha 27 de julio de 2011 (R/01716/2011) mediante la cual sanciona con una multa de 2.000 euros a una persona que había creado un perfil de la actual pareja de su ex pareja, en la red social “Badoo”, incluyendo comentarios de invitación a encuentros sexuales y proporcionando, incluso, el teléfono real de la denunciante. Considera la Agencia que se ha vulnerado el principio de consentimiento para el tratamiento de los datos personales, regulado en el artículo 6 de la Ley 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos, y por tanto entiende cometida una infracción grave.

En primer lugar me resulta sorprendente que un órgano administrativo, como es la AEPD, entre a conocer de ilícitos de naturaleza claramente penal, como es el caso, incluso a pesar de haberse incorporado al procedimiento administrativo la denuncia de estos hechos ante la Guardia Civil, y haber intervenido dicho Cuerpo Armado en la eliminación de dicho perfil en la red social. El artículo 7 del Reglamento del Procedimiento para el Ejercicio de la Potestad Sancionadora (RD 1398/1993) viene a establecer la obligatoriedad de comunicación del ilícito penal al Ministerio Fiscal, acordándose la suspensión del procedimiento sancionador hasta que recaiga resolución judicial. En la Resolución comentada, la Agencia simplemente señala que “desconoce que se esté desarrollando proceso penal alguno”, por lo que resuelve sobre el fondo del asunto.

En segundo lugar, resulta llamativo que sea la propia AEPD la que oficie a la compañía de telecomunicaciones Euskaltel para que informe acerca de a quién correspondía la dirección IP desde la que se efectuaron las conexiones a la red social, pero es más llamativo como dicha entidad proveedora de acceso a Internet efectivamente proporciona esta información. En este sentido, cabe recordar que la “Ley 25/2007, de 18 de octubre, de conservación de datos relativos a las comunicaciones electrónicas y a las redes públicas de comunicaciones”, exige a los operadores que conserven, con respecto al acceso a Internet, “el nombre y dirección del abonado o del usuario registrado al que se le ha asignado en el momento de la comunicación una dirección de Protocolo de Internet (IP), una identificación de usuario o un número de teléfono”. El artículo 6 de la meritada norma establece expresamente que estos datos solo pueden ser cedidos previa autorización judicial, y además, solo a un colectivo concreto que se recoge como numerus clausus en su apartado segundo, a saber: Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y funcionarios de la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera, en funciones de policía judicial; y al personal del Centro Nacional de Inteligencia en el curso de sus investigaciones. La AEPD, por lo tanto, no se encuentra dentro de este listado de agentes facultados que pueden ser cesionarios de la información, aunque siempre con autorización judicial.

Sin duda, argumentos a utilizar, por parte de la representación de la persona sancionada, en el correspondiente recurso ante la Audiencia Nacional.

4 Comentarios | Leído 36 veces

Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

4 opiniones en “La AEPD sanciona por primera vez la suplantación de identidad en una red socialJavier Álvarez

  1. Daniel dice:

    Mírate esto

  2. Uri Bosch dice:

    Sin duda el que lo hizo debió hacerlo desde un cyber :DDD

  3. Miguel Aguilar dice:

    Crear perfiles falsos es una práctica muy habitual y no solamente desde que existen las redes sociales. Pasa exactamente lo mismo en los foros on-line y en la vida real. Sancionar este tipo de comportamientos cuando no afectan a terceros sería lamentable. En cambio, cuando se daña la imagen o reputación de otra persona sí que deberían existir mecanismos de censura y sanciones más ágiles y efectivas.

    Aunque hoy en día existan todos los requisitos para poner en marcha nuevos modelos de democracias tecnológicas donde el control de la identidad será más estricto pero más funcional, el umbral entre la libertad personal y políticas de control masivo, quizás siga siendo el elemento que más lo complica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *